07 diciembre 2011

Cortometrajes I

Los cortometrajes NO son solamente "ejercicios de narración". Son una manera de demostrar que uno es chingón, incluso con poco dinero, en formatos pequeños y con un esquema de producción evidentemente amateur.

Pensar que el corto es solamente "un ejercicio de narración" es una estupidez.

28 noviembre 2011

Un haiku,  leído del libro "100 poemas esenciales japoneses", muchas palabras no tienen traducción exacta al castellano:

"

escribir. dibujar. pintar.


la palabra de la suerte
significa a la vez
escribir dibujar pintar.

y entonces ¿vivir?

"
-Kâku-

17 septiembre 2011

En los días de Sol, levantamos el puente juntos.

Una noche, desperté al sentirte como un escalofrío en mi espalda.

Miré por la ventana: nubes negras se acercaban a tus playas,  el mar turbio y el viento me ensordecían.

Corrí hacia tí, mojándome en aguas de destrucción y tristeza.

Los pájaros estaban locos, tal vez yo me volvía loco. Cantaban como sirenas policíacas.

Te vi, cabizbaja, mirando a la nada.

Estallaste el puente, con fuego rápido, que me quemó al acercarme.
¡Quemaste mi mano, mientras te la estrechaba!

Me quedé en mi orilla.
Te quedaste en la tuya. Ni siquiera me mirabas, no mirabas nada.

Yo si lo hacía muy enamorado, desde lejos.
Tranquila, enmedio del huracán.

Trataba de no llorar, aunque lo pidieras.

12 septiembre 2011

¿Qué caso tiene escribirte, si es la evocación de tu imagen lo que regresa al profundo sentimiento? ¿Qué caso tendría cambiarlo, traducirlo?
¿Qué caso tendría enmarcarte en una ficción, cuando lo real es bello y suficiente? No necesita decoración.
¿Qué caso tiene fotografiar por un brevísimo instante a una modelo que no eres tú, para que lo parezca, sólo para mentirme a mi mismo?
Lo mejor es pintarte como la imagen que miro y miré. Poco a poco recrearte en lo etéreo, paladeándolo largamente.
Para al final, tenerte en imagen fiel para mí.
Y que sientas lo que veo desde mis ojos, como otra declaración de amor.

05 septiembre 2011

Fábula

El poder más grande preguntó: -Si les diera el poder para hacer cualquier cosa, ¿qué harían?-

El más joven contestó: -Yo sería grande y fuerte.-
El adulto dijo: -Yo quisiera ser gobernante del mundo.-
La anciana simplemente dijo: -Yo saldría al campo, a recoger manzanas.-

Moraleja:
La anciana es una idiota.

26 agosto 2011

Arte, Poder, Política, Responsabilidad y Amor

Por sorprendente que pueda parecer, el contacto con el arte, al igual que el contacto con el poder, es capaz de corromper y envilecer a una persona impreparada.

Un ego inflado, producto del daño de muchos años, tal vez durante una mala infancia ó adolescencia, pueden llevar a un joven atraído por las artes, a utilizarlas para adquirir status y reconocimiento.
El que lo logra, trabajando poco o mucho, puede creérselo, envileciendo aún más, y siendo una muy posible carta de propaganda del Estado, al ser cegado por el status y los lujos obtenidos, alejándose del amor propio y el contacto con la realidad. (La Política es exclusiva y estrecha y pocas veces implica amor y progreso.)

Las escuelas, los teóricos, becadores y otras instituciones suelen generar el mismo efecto en sus alumnos, siendo de trascendencia menor, generan snobs y miembros improductivos del círculo artístico.

Es importante estar dotado, primero, de un criterio amplio, saber no tomar nada como una verdad absoluta (porque el arte no es una ciencia) y después de eso, cada alumno por su cuenta y cada escuela, teórico, becador u otras instituciones, deben tomar en cuenta las consideraciones del maestro Boris Goldenblank, acerca de Andrey Tarkovski, sobre la consciencia de la responsabilidad del artista, su honestidad y amor hacia si mismo y la humanidad para, y por, la que trabaja y que debe ayudar a salvar.

El amor es, según Tarkovski, únicamente unilateral, cualquier otra forma de amor no existe y es irreal. Cualquier amor que no implique darse totalmente, no lo es.
El amor del artista hacia si mismo, su obra y la humanidad, debe ser enorme, un sacrificio.

Por eso tal vez en la película "El Séptimo Sello" de Bergman, los personajes de Jof y Mía son dos artistas al márgen de la sociedad, simbolizan la esperanza del mañana y representan siempre el amor y la luz, un amor incondicional y considerado hacia el resto de los personajes, quienes terminan aprendiendo (sobre todo Anthonius Block, el caballero) sobre la sencillez y el amor, o sobre lo efímero y hermoso de la vida.
Cualquiera que entienda y practique esto, es digno de admiración y respeto.

Estoy eternamente agradecido con dos personas que amo mucho, una de ellas el maestro Boris, la otra, una musa, por haberme enseñado y hecho entender esto, con la combinación de conceptos, análisis, pasión, confrontación y un estado de ánimo óptimo para ello.

Comparto esta reflexión, con la esperanza de transmitir lo que pienso y la felicidad que me produce hacerlo.